Aquellas personas que son incapaces de reconocer las caras de otras personas, incluso las de sus propias parejas o hijos, sufren de prosopagnosia, una condición mental de la que se desconoce su origen, aunque en ocasiones está claramente causada por una lesión cerebral, y para la que no hay ningún tratamiento efectivo.
Las personas que la sufren en ocasiones desarrollan la capacidad de reconocer otras personas recurriendo a quedarse con detalles como su voz, el olor, la forma de su cuerpo, etc…


0 comentarios:
Publicar un comentario